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Ajuntament de Bejís

Pedro Miralles

Bejís

 

Nació en el año 1.550, en Bejís. Según la tradición local, en el Mas de Zarzoso, a 4 km al NO del pueblo, en la hoy llamada Partida del Carrascal, a la derecha del Palancia, cerca de la Peña Escabia.

Familia de labradores, tuvo desavenencias con su padre y marchó a Valencia. Allí aprendió a leer, escribir y contar. Al cabo de algún tiempo se fue a Sevilla.

Ya en Sevilla se puso a trabajar en el negocio de un rico mercader y se probó como muy hábil en los negocios. Sin embargo aspiraba a más y decidió entrar en el Ejército, al servicio del Infante Don Juan de Austria, en la campaña contra los moros de Granada.

Regresó por este tiempo a Bejís, para ver a su madre, viuda ya, a la que asistió con trescientas libras y, bien pronto, volvió a Sevilla.

Estamos en el tiempo de colonización de las Américas. También D.Pedro sintió la comezón de la aventura y embarcó para las Indias Occidentales.

Varias son las hazañas que se nos cuentan, entre otras: el auxilio que prestó, cerca del río Magdalena, a un grupo de soldados perdidos y heridos. Intervino auxiliando al Rey Maluco que solicitaba la protección del Rey de España, con un ejército a sus expensas, lo que no había podido proporcionarle el entonces Gobernador de Manila D.Diego Ronquillo. Influyó, decisivamente en la pacificación y conversión al Catolicismo de los Indios Choncos, del Choco, de Pez y de Pigaus, de la provincia de Popayán, a cargo de D. Jerónimo de Silva.

En el Perú, cuando presidía estos estados D.Francisco de Toledo, fue la bizarría militar de D.Pedro la que expulsó de aquellas costas del sur al pirata inglés Francis Drake. Y lo mismo hizo después, siendo Virrey del Perú el Conde del Vullar, con otro pirata, Tomas Anglo.

Por aquel entonces importaba mucho explorar si era seguro el acceso a los reinos de China y Filipinas por el Mar del Sur D. Martín Henríquez, Virrey del Perú, quiso llevar consigo a D.Pedro. Embarcaron en el Puerto del Collado y, después de un atribulado viaje, consiguieron abrir esta nueva ruta.

Toda una vida, la de D.Pedro, al servicio de Dios y de su patria. Ello le mereció el título de Noble, otorgado por el Rey Felipe III, y ser armado Caballero por D.Andrés Roig, Vice-Canciller del Supremo de Aragón, que despachó sus privilegios el 22 de septiembre de 1.614.

D. Pedro Miralles murió en Valencia, en la Casa Profesa de Santa Mónica, el día 15 de abril de 1.627, a los setenta y siete años de edad.

Tan notoria como su vida pública y militar, fue su obra como fundador de conventos, manifestación de una vida cristiana intensa.

 

FUNDACIÓN DEL COLEGIO DE JESÚS NAZARENO.

 

Existía en Caudiel una ermita de Ntra. Sra. del Socós, que había sido convento de los Padre Observantes. Abandonada por éstos, siendo Obispo de Segorbe el Ilmo. Sr. D.Pedro Ginés de Casanova, D. Pedro Miralles fundó en dicha ermita el Colegio de Jesús Nazareno, a cargo de los Padres Agustinos Descalzos. Esto fue el 21 de Octubre 1.616. Más tarde, el 9 de abril de 1.919, D.Pedro dotó a este colegio con sus haciendas de Onda, ante Gregorio Ferraza, notario de Valencia, así como el usufructo de las de Villarreal, las que hoy son Alquerías del Niño Perdido (de su relación con Caudiel y su Patrona, la Virgen del Niño Perdido, les viene este nombre) hasta que se fundase en BEJÍS, su pueblo, un colegio de la Santísima Trinidad, en cuyo caso sería este colegio el propietario de las mencionadas haciendas de Alquerías del Niño Perdido.

 

 

FUNDACIÓN DEL SEMINARIO DE SEGORBE.

 

El Obispo de Segorbe D.Pedro Ginés, no teniendo creado todavía un Seminario para la formación de sus sacerdotes, según mandaba el Concilio de Trento, atendía a la formación de éstos por medio de unas pláticas en la Catedral, dadas por los Jesuitas de Valencia, pláticas que, por la noche eran repetidas para los jornaleros.

 

 

Quiso pues, el Obispo que los Jesuitas se estableciesen de continuo en Segorbe y eso mismo deseaban también los Jesuitas. Faltaba dinero para construir y dotar un convento, un colegio en el que se enseñaran las Humanidades, la Filosofía y la Teología. Obispo y Jesuitas acudieron a D.Pedro Miralles, quien accedió a fundar con sus bienes un colegio bajo la invocación de San Pedro como Seminario. Se formalizó la fundación el año 1.627, asignándose al Seminario numerosos bienes del fundador, entre los que se encontraban: La Masía de Cuenca (Segorbe) y más de 370 hanegadas de tierra de huerta en los términos de Albuixech, Museros, Rocafort, Chirivella y en Valencia ( Ruzafa y Mahuella).

 

FUNDACIÓN DEL CONVENTO DE CARMELITAS DESCALZAS.

D. Pedro Miralles fue también fundador del Convento de Carmelitas Descalzas de Caudiel, para doncellas pobres, huérfanas de padre y madre, bajo la Regla de Santa Teresa de Jesús, y al que dotó con sus haciendas de Caudiel, Jérica y otros lugares y con veinticuatro mil ducados.

El valor y bondad de una persona se puede apreciar por la huella de su obra en el tiempo. Muchos años después de su muerte, por sus obras, se recuerda a este noble bejisano.

El cuerpo de D. Pedro Miralles fue trasladado a la Iglesia del Seminario de Segorbe, cuando ésta estuvo terminada. Allí se le construyó un mausoleo, en mármol, en el que destacaba su estatua con indumentaria de Felipe II, en posición de rodillas. Este monumento hoy ya no existe, fue destruido en la pasada Guerra Civil Española.

 

OPINIÓN SOBRE SU VIDA Y OBRA.

Los perfiles de la vida y obra de D.Pedro Miralles que hemos destacado, dibujan una figura de hombre y de cristiano ejemplar. Porque la Iglesia Católica aparece con una renovada sensibilidad con respecto a la fidelidad en el cumplimiento de su misión de cara a sí misma, acaba de celebrar el Concilio de Trento, y de cara también a las exigencias evangelizadoras de las nuevas tierras descubiertas.

Se vive en esta época, por tanto, con una acentuada intensidad en todos los campos: religioso, político, económico. Y es en el seno de esta realidad donde cobra el justo relieve una figura como la de D. Pedro Miralles, el aventurero y conquistador, el político, el hombre de fe recia, el creyente que deduce de su fe una especial sensibilidad para ciertas necesidades de la Iglesia y para determinados grupos marginales de la sociedad de entonces. De ahí las sucesivas fundaciones.

Nos encontramos con un Cristiano que conjuga armoniosamente fe y obras, amor a Dios y amor a los hermanos. Por eso fue y es ejemplar. Por eso es grande su memoria. Por eso merece nuestro recuerdo y admiración.

 

MONUMENTO A SU MEMORIA.

El cuerpo de D.Pedro Miralles fue trasladado a la Iglesia del Seminario de Segorbe, cuando ésta estuvo terminada. Allí se le construyó un mausoleo, en mármol, en el que destacaba su estatua con indumentaria de Felipe II, en posición de rodillas. Este monumento hoy ya no existe, fue destruido en la pasada Guerra Civil Española.

 

Joaquín Bel.

 

Notas tomadas del trabajo escrito por el Rvdo. Pedro La Fuente Monterde. Año 1.950.

Publicado en la revista ACUEDUCTO, nº 2. Septiembre 1986.

 

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