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Ajuntament de Bejís

El Castillo

Bejís

EXCAVACIONES ARQUEOLOGICAS EN EL CASTILLO DE BEJIS.

Enric V. Flors Ureña.
Carmen Marcos Díaz

Entre los meses de agosto y octubre del pasado año, se realizó en el Castillo de Bejís una intervención arquitectónica incluida dentro del “Proyecto básico y de ejecución de consolidaciones urgentes de fábricas del Castillo de Bejís”, bajo la dirección del arquitecto D. Jaime Sirera. Dado que las actuaciones a realizar suponían la remoción de tierras en un yacimiento arqueológico, se contempló el seguimiento arqueológico de las obras dentro del recinto fortificado, así como la realización de cuatro sondeos en la cara interna de la muralla noroeste que nos permitieran analizar las características constructivas de esta estructura defensiva y precisar las diferentes fases de ocupación del cerro, e intentar corroborar las noticias referidas a una ocupación humana que se remontaría a la Edad del Bronce.

Los sondeos arqueológicos: estructuras y materiales localizados.

La excavación de los cuatro sondeos dio resultados muy positivos, tanto por el buen estado de conservación y potencia estratigráfica de la muralla conservada, como por los materiales y estructuras descubiertos. Así, en el Sondeo 1, situado en lo que se considera la antigua entrada principal del castillo, se documentaron dos muros de piedra trabadas con tierra, varios pisos que evidenciaban diversas fases de ocupación y los restos de un hogar. Destacan los numerosos fragmentos cerámicos de época islámica y, especialmente, los de cerámica a mano, algunos de ellos con la superficie bruñida, aparecidos a cuatro metros de profundidad, sobre el más antiguo de los pisos de ocupación documentados y que pertenecen a la Edad del Bronce.

Proceso de excavación de la torre del recinto superior

En el Sondeo 2 se localizó otro pequeño muro ejecutado con una técnica similar a los anteriormente descritos y un piso de ocupación donde se recuperaron abundantes fragmentos de cerámica islámica. En este mismo sondeo y en el nivel de preparación del piso anterior se hallaron fragmentos de cerámica ibérica, importaciones itálicas (Campaniense B) y una fusayola acéfala discoidal, restos que verifican un momento de ocupación del siglo I a.C

Vista del "nido de ametralladoras" excavado en el Sondeo 3

En la zona de la muralla donde se observaban dos aberturas, se procedió a excavar un tercer sondeo, que permitió documentar cómo esas dos “ventanas” pertenecían a un recinto formado por paredes de tapial, con una puerta de acceso y posiblemente un pasillo que se adentra hacia el interior de la plataforma. Se trata de un asentamiento o “nido de ametralladoras” de la Guerra Civil, desde donde se controlaban los movimientos del frente. Aquí aparecieron numerosas balas de los dos bandos enfrentados y abundantes restos de metralla. A diferencia de los otros sondeos, las obras de acondicionamiento de este recinto durante la contienda, afectaron a los niveles inferiores, conservándose escasos restos muy deteriorados de un piso de ocupación similar a los documentados en los sondeos 1 y 2.

Por último, lo más destacable del sondeo 4 se centra en cómo la cimentación de la muralla se adapta a la propia disposición de la roca, conformándose con una trabazón de piedras y mortero. Entre los materiales aparecidos cabe mencionar la localización de una moneda, con el anverso muy deteriorado pero con el reverso relativamente bien conservado y en el que aparece una cruz con tres puntos en los cuadrantes, por lo que debe tratarse de un croat emitido en la ceca de Barcelona, aunque a falta de su restauración, no podemos precisar su cronología.

Resultados en las áreas de seguimiento arqueológico: estructuras, materiales y delimitación de las líneas de defensa.

Vista del lienzo de muralla del tercer recinto defensivo.

Tal y como hemos comentado anteriormente, los trabajos arqueológicos se completaron con el seguimiento de las obras en aquellas áreas donde estaba previsto realizar diversos trabajos de restauración y consolidación. Las actividades arqueológicas se iniciaron en la plataforma superior y nos permitieron delimitar claramente la tercera línea de defensa del Castillo, observándose una inflexión en la línea de muralla que podría indicar la existencia de una torre, posiblemente destruida al realizar el camino al repetidor. Los diferentes desniveles de la roca se salvan con una capa de preparación compuesta por cal, piedras o cantos de río y arena muy fina. Además, diferentes marcas nos indican que estos desniveles son artificiales y originados por su uso como cantera para la extracción de piedras durante las diversas fases de ocupación del Castillo.

Detalle de la inscripción romana.

Entre los materiales localizados en este área destacan ocho bolas de cañón de diferentes tamaños y pesos pertenecientes a la I Guerra Carlista, diverso material bélico de la Guerra Civil (metralla, balas e incluso una bala de mortero sin explotar), una moneda de Carlos IV, material cerámico moderno (tinajas, cántaros, jarras....), etc. Pero, sin duda, uno de los hallazgos más relevantes es el fragmento superior izquierdo de una estela funeraria romana en la que se puede leer:

L AN
SE

En la primera línea aparecen las letra L y un nexo que forman la A y la N y cuya traducción sería Lucio Antonio. En la segunda línea aparece una S y lo que parece ser una E (la parte inferior de esta letra está fragmentada), que pertenecerían al “cognomen” del difunto. Este fragmento fue reaprovechado como elemento constructivo y posiblemente pertenezca, como las actualmente conservadas en nuestro museo, a la necrópolis romana del Oliveral de la Iglesia.

En la plataforma intermedia, la actuación efectuada ha permitido perfilar un doble aljibe que podría estar comunicado con los aljibes de la plataforma superior y que dispone de un sistema de desagüe bien conservado, con un mínimo de 4 metros lineales. Por último, y en el área de la torre situada a la izquierda del camino actual de entrada al recinto se localizaron varios muros de mampostería adosados a la muralla que conforman un recinto alargados de dimensiones desconocidas por el momento.

Conclusiones

Las excavaciones han permitido documentar científicamente una ocupación continuada del cerro desde la Edad del Bronce hasta nuestros días. Los resultados obtenidos durante los trabajos arqueológicos son altamente positivos por las estructuras documentadas, por la constatación de una gran potencia estratigráfica conservada con más de cuatro metros en los sondeos y por los materiales recuperados. Sin embargo, desconocemos el funcionamiento y dimensiones de las estructuras localizadas y su relación entre ellas y únicamente con un proceso continuado de excavación en extensión y la consolidación de los diferentes recintos que conforman las tres plataformas del Castillo, tendríamos una idea exacta de la distribución espacial del Castillo, de sus diferentes fases de ocupación y, en definitiva, de la importancia que este lugar ha tenido en la historia de Bejís.

La propuesta de actuación en un futuro próximo, se centraría inicialmente en la retirada de la caseta y antena del repetidor, que se encuentra fuera de servicio desde hace más de dos años. Asimismo, debería establecerse un plan de actuaciones de urgencia con la finalidad de consolidar las fábricas de los lienzos de muralla externos y muy especialmente los recayentes al municipio de Bejís, acondicionar el acceso al Castillo, recuperar y restaurar el escudo de la Orden de Calatrava existente en una de las torres, e iniciar un proceso continuado de excavación y consolidación de los diferentes recintos que conforman las tres plataformas del Castillo, empezando por la plataforma superior y acabando con la inferior.

(Publicado en el Programa de Fiestas de Bejís, año 2001)

Imágenes: 
cas1.JPG
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